Era un día de sol. La playa, blanca. Las aguas del Caribe, gris acero. Tu nombre azul grabé y se doraba en la arena desnuda como un cuerpo. Mis ojos en la luz ni naufragaban, salvador por las nubes y aquel viento que oreaba sus costas, islas claras erguidas a más luz y más silencio. [...]
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